Entre WordPress y Blogger

Pues, como ustedes sabrán, este blog que ahora están viendo (hospedado en WordPress) fue abierto con el fin de convertirse en la alternativa y, a mediano plazo, en mi único blog personal a costa del que tengo hospedado en Blogger.

Sin embargo, luego de unas cuantas experiencias relacionadas con la edición de los contenidos, del diseño y del esqueleto mismo de la plantilla, he encontrado muchas limitantes en el servicio que me da WordPress. Si bien se trata de una plataforma abierta, con lo cual arranca los aplausos de la comunidad de Software Libre, para mí resulta de mayor confort la posibilidad de editar por mí mismo a partir del html el blog que tengo, cosa que no puedo realizar en esta página, sino que tengo que hacerme de una plantilla prefabricada, unas muy bonitas es cierto, pero en donde no tengo posibilidad alguna de introducir mi propio código en firma o en diseño mismo si no es bajo la previa compra de un paquete con el cual puedo ya guardar los cambios que yo haga en el CSS del blog.

Por estas razones, me desconectaré de este blog en WordPress, aunque permanecerá online (por lo pronto), y regresaré a enfocarme en mi blog en Blogger, así como en el nuevo proyecto que he comenzado con este año: Miopía, Una Segunda Opinión.

Gracias por su atención :)

La Tenencia en Yucatán

Uno de las temas que, sin duda, ha generado debate en los últimos días ha sido éste, el del impuesto a la tenencia vehicular en el estado de Yucatán. Si bien, dicho gravamen se trata de un impuesto federal, son las arcas de las entidades de la República las que reciben el beneficio, y es justo allí donde radica un, a mi parecer, gran hoyo negro en medio de toda la discusión que se ha generado a partir del tema.

La bancada del PAN en el Congreso local yucateco hizo un serio y fuerte pronunciamiento en pro de eliminar el impuesto a la tenencia vehicular al Gobierno del Estado, es decir, al PRI, cuestión a la que los tricolores respondieron negándose a la propuesta panista. Con ello, el PAN en Yucatán ha desenvainado una avalancha de ataques hacia el partido en el gobierno al señalar a éstos como los causantes de que los contribuyentes tengan que seguir sufriendo un pago como el de la tenencia.

Pues bien, es importante aclarar que la tenencia es un impuesto federal, ¿no? Pues si bien, Felipe Calderón firmó un decreto mediante el cual se planteaba eliminar a futuro la tenencia, ésta no tiene efecto sino hasta 2012 (el año de su salida), con cláusulas respectivas que permitirían a un estado mantener el impuesto si así lo desease.

Es decir, en el momento en el que estamos enfrascados en esta discusión, no estamos yendo a ningún lado, pues el impuesto sigue siendo federal, por lo cual corresponde al gobierno de Felipe Calderón la responsabilidad de que éste aún se mantenga como responsabilidad y carga hacia los contribuyentes, las quejas deberían ir dirigidas hacia él. Del mismo modo, el PAN ha desplegado una campaña (que no podría llamarse exitosa) para promover una suerte de “defensa” del interés ciudadano y las causas justas (…), demostrando no únicamente una hipocresía artera, sino también un oportunismo digno de la época dorada del propio PRI, pues envolverse en la bandera yucateca y alegar el interés del pueblo no suelen ser palabras que salgan de bocas panistas.

Estamos ante un montaje bien planeado, eso sí, para llamar atenciones despistadas que se sumen a la cartera blanquiazul con miras a las elecciones locales del próximo año, y en las cuales el PAN teme perder el gran bastión que le representa el Ayuntamiento de Mérida. Sin embargo, no parecen llevar a cabo las cosas de una manera inteligente por demás, pues claro ha quedado que no tiene fundamento alguno la acusación panista al Gobierno del Estado por negarse a eliminar la tenencia ya que, simplemente, no puede hacerlo por sí misma o con ayuda del Congreso local.

Y a pesar de todo ello, fue convocada una “caravana” de coches en protesta por la respuesta del gobierno estatal en la cual, según los organizadores, se reunieron alrededor de 200 vehículos, de los cuales me atrevería a adelantar que muy pocos eran en realidad ciudadanos neutrales y convencidos de la “justicia” de la causa. Con todo, 200 coches no resulta poco para una convocatoria de este tipo y en una ciudad como ésta, pero resulta difícil imaginar que con 200 coches protestando, el PAN pueda refrendar la victoria que obtuvo en el 2007 por el Ayuntamiento de la capital yucateca.

De la ira y la impotencia

Es verdaderamente increíble la impotencia que en estos momentos está sintiendo cada centímetro de mi ser, pues no puedo creerme todavía haber leído la nota del periódico en El Universal donde me enteraba de la toma de las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro (la compañía paraestatal que da electricidad a las entidades que se encuentran cercanas al Valle de México) por parte de la Policía Federal y la liquidacíon de la propia compañía por un mágico decreto presidencial.

A todo ello es decir, que Felipe de Jesús Calderón Hinojosa ha dado el plumaso fatal y firmado la condena a una lucha que se venía avecinando desde hacía semanas, pues ha decidido no solamente ya entrometerse con la autonomía sindical sino con el propio espíritu de lo que quedó enmarcado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos al momento de redactar el artículo 39 y el 123.

Una caja de Pandora ha sido abierta, y de la peor forma posible, más aun para mí que tenía (en verdad) pensado realizar un post sobre el porqué apoyaba al Sindicato Mexicano de Electricistas en esta situación por la que atravesaba a raíz de un conflicto alrededor de la toma de nota del líder sindical; sin embargo, dada la reacción que ha tenido Felipe Calderón en este conflicto, todo indica que hemos sido víctimas (sí, hemos) del juego en su totalidad que se preparó para la ocasión.

El conflicto de toma de nota fue meramente una “cortina de humo política” para ocultar el verdadero interés que perseguía el gobierno con el destino de la compañía de Luz y Fuerza del Centro, todo fue una maniobra de distracción para contener de cierto modo las fuerzas de los sindicalistas del SME y concentrarlas alrededor de un frente por el cual no venían tropas, distraerlas es decir, de lo que en verdad se les tenía preparado y lo que venían preparando en el gobierno federal desde hacía años, me atrevería a decir décadas: la privatización de las empresas paraestatales que permanecen aún, justamente, en manos del Estado.

Pero, particularmente, la impotencia más profunda que siento en este instante es debido a que yo también caí parte del juego de las distracciones y las cortinas de humo, pues no es para nada una casualidad que el decreto presidencial haya sido emitido poco después de las once de la noche del sábado 10 de octubre, es decir, un día que empalmaba con un juego de la selección en el cual ésta se jugaba su clasificación directa al mundial… y con todos los medios por ese lado a grado tal que posterior a la victoria de los verdes, el mismo Calderón felicitó al director técnico del equipo de futbol…

Presa de la distracción, la impotencia me carcome con una falta de idea ensordecedora, lo juro, me corroe por dentro y me mantiene en este momento escribiendo en un intento por desahogar la idea de haber caído parte del juego del gobierno federal, me mantuve absorto por el juego de futbol, me mantuve tranquilo, ausente, ignorante.

Hasta ahora.