A Carlos Marín, por escupir al cielo

Hoy por la mañana, nos despertamos con la noticia de una respuesta insólita en los medios de comunicación escritos, via web o impresos, pues Milenio respondió, pudiera decirse, de manera oficial a una grabación que fue difundida como muchas otras, desde la clandestinidad.

Carlos Marín, editor ejecutivo de Milenio Diario y colaborador principal en Milenio por internet, así como en Milenio Televisión, demanda legalmente y mediante una “columna” a Lorenzo Meyer, quien en su papel de colaborador de la mesa política de análisis que tiene Carmen Aristegui todos los lunes por la mañana comentó fugazmente un elemento que se incluía en una grabación telefónica donde participaban Ulises Ruiz Ortiz, Gobernador de Oaxaca y el coordinador de medios del candidato del PRI a suceder a Ruiz Ortiz, Eviel Pérez Magaña.

Lo que comentó fugazmente Meyer: Ulises Ruiz menciona, en la grabación, que tienen un convenio con Marín y Milenio para que Gabino Cué Monteagudo, candidato de la alianza opositora al PRI en Oaxaca, NO aparezca en pantallas y no se le mencione. El supuesto convenio también incluye a Radio Fórmula.

En primer lugar, debo expresar que no me sorprende lo dicho por Ulises Ruiz en la conversación telefónica (ilegalmente grabada, por cierto), ya que forma parte del repertorio clásico de las armas y elementos con que cuenta un gobernante, y que utiliza simplemente porque puede y porque quiere, sin que nadie se lo impida.

En segundo lugar, yo he llevado particularmente un recuento de un mes sobre la frecuencia y horarios en que los noticiarios de Milenio TV emitían una “nota informativa” (una cortinilla, en realidad) donde se mencionaba la actividad que había realizado algún candidato del PRI. Ello, puesto que me percaté desde hace semanas de esta curiosidad.

Se emitieron notas, efectivamente, acerca del candidato opositor en Oaxaca y de candidatos opositores al PRI en Veracruz y Tamaulipas, pero efímeramente.

Las notas que emiten sobre el candidato priísta resaltan prácticamente todo lo dicho por él ante cierto sector de la población, con la cual pacta un compromiso en caso de llegar a ser Gobernador, no se anuncia en los cortes informativos pero aparece todos los días, de lunes a viernes, cuando dan las 4:30 de la tarde y las 6:30 de la tarde. El candidato del PRI varía por estados, pero siempre se trata del abanderado a la Gubernatura.

Del mismo modo, las encuestas publicadas por Milenio Televisión bajo la firma de Gabinete de Comunicación Estratégica resultan impactantes numéricamente hablando, pues las ventajas imputadas a los candidatos del PRI por las gubernaturas llegan a rayar en lo irreal, otorgando, por ejemplo, a Rodolfo Torre Cantú, candidato por Tamaulipas, un 69% de las preferencias electorales hace apenas unas semanas. Hoy, los números se han movido e incluso ya dan ventaja de un punto porcentual a Adriana Dávila Fernández (PAN) en la carrera por Tlaxcala; así como la reciente ventaja otorgada al candidato de la alianza PAN-PRD-Convergencia-PANAL por el estado de Puebla, Rafael Moreno Valle, por dos puntos porcentuales, ante el abanderado priísta.

De estos números, mucho se ha comentado, pues GCE es de Liébano Sáenz, reconocido priísta, y de quien muchos dudan como auténticamente capaz de manejar datos estadísticos con fidelidad profesional.

De Fórmula no me atrevería a hacer comentario alguno, pues no me he dado a la tarea de estar pendiente de los contenidos de su programación, ni he tenido sospecha fundada de que se dé algo parecido.

A grandes rasgos, el contexto es éste. Pero da mucho para hablar la reacción del comunicador Carlos Marín, quien en lugar de reclamar a Ulises Ruiz, arremete contra Lorenzo Meyer y hasta utiliza un espacio en Milenio por internet para amenazarle y exigirle que pida una disculpa por lo dicho antes de que “un juez te obligue a hacerlo“.

¿Qué dijo Meyer?

“También ahí, en la grabación, aparecen nombres de periódicos, de medios periodísticos, que participan de la autoviolación de la ética periodística”. Lorenzo Meyer hizo una mención, en ningún momento se percibe que busque involucrar, él, a Milenio Televisión o a Grupo Milenio.

Resulta lamentable el modo de proceder que ha tenido Carlos Marín, pues demuestra la misma estatura ética de Martha Sahagún cuando demandó a Olga Wornat por difamación. Aclarando que difamar es el acto de hacer público algo real con el fin de mancillar la honra pública, y que Marín ha sabido modificar ahora por la acusación de calumnia, que de todos modos no encaja con la expresión hecha por Meyer en el noticiario de Aristegui el lunes por la mañana.

Marín ha comprado, así, su pasaporte de ida, sin regreso, a un viaje que ya lo estaba tentando por mucho tiempo. Vuelo sin escalas al circo político, que lo reclama con ahínco.

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  1. ¿Y…? El candidato del PRI en Tamaulipas tuvo mas del 50 % de las votaciones.

  1. 14/05/11
    Trackback from : Immigration solicitors

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